20 SETIEMBRE 2026 EL FEN.
NOAA/CPC, en su diagnóstico del
10 de septiembre de 2026, establece el estado del sistema ENSO como “El Niño
Advisory” y confirma que el sistema océano-atmósfera está mostrando una
intensificación de El Niño. El índice Niño 3.4 alcanzó +1,8 °C en agosto de
2026, mientras Niño 3 llegó a +2,5 °C y Niño 1+2 a +3,4 °C.
Datos para hemisferio Norte y
parte de Sur.
Estamos en un Niño Global. Mira
las noticias. Fuertes lluvias, huracanes (Lowell, Karina, Marié), ciclones,
sequías, tormentas eléctricas en distintos hemisferios, pérdidas de hielo
constante en la Antártida y Groenlandia, también nuestros glaciares, Alpamayo,
no te pierdas el más hermoso del mundo.
Cambios muy fuertes en todos los
continentes, tiempo y clima puro y duro
El Niño: colegios y
universidades en Piura.
Ante la posibilidad de un
escenario asociado al fenómeno El Niño, debemos asumir que existe un riesgo de
desastres capaz de afectar la continuidad y seguridad del sistema educativo.
Por ello, la primera tarea es identificar y priorizar los locales educativos
que presentan condiciones de mayor vulnerabilidad frente a lluvias intensas,
inundaciones, anegamientos y otros peligros hidrometeorológicos.
Los directores tienen la
responsabilidad de informar y preparar a docentes, estudiantes y personal
administrativo, estableciendo medidas de prevención y respuesta. Y si la
información no llega oportunamente, que sean los propios estudiantes quienes la
demanden y contribuyan a construir una verdadera cultura de prevención. La
gestión del riesgo no puede depender de que el peligro aparezca para recién
comenzar a actuar.
En las universidades, la
responsabilidad es igualmente importante. Hay que proteger y poner a buen
recaudo los equipos, laboratorios, documentos, archivos, mobiliario y demás
bienes institucionales. Muchos de ellos constituyen patrimonio del Estado y, por
tanto, pertenecen a todos nosotros. No podemos permitir que la falta de
previsión termine convirtiéndose en pérdidas materiales que después tendremos
que lamentar y reponer con recursos públicos. También para las particulares
deben cuidar así su patrimonio.
No pensemos únicamente en
noviembre porque termine el año académico. El riesgo no entiende de calendarios
administrativos. El próximo año llegará y, si las condiciones atmosféricas y
oceánicas son favorables para la ocurrencia de lluvias, estas podrían presentarse
antes de lo esperado.
Recordemos, además, que frente a
nuestro departamento existen condiciones oceánicas que merecen permanente
vigilancia. Un mar anómalamente cálido constituye uno de los elementos que
debemos seguir dentro del análisis integral del sistema climático regional.
Esto no significa afirmar que
necesariamente ocurrirá un desastre. Significa algo mucho más sencillo y
responsable: prepararnos para un escenario posible.
Y si finalmente las lluvias no
llegan con la intensidad prevista, excelente. No habremos perdido nada. Al
contrario, habremos demostrado que sabemos gestionar el riesgo con
anticipación.
La prevención nunca es
improvisación. La prevención es conocimiento, planificación y responsabilidad.
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